Ferienhotel Fuchs 3*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Actividades
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Spa y relajación
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Agradable para niños
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Mascotas
Ubicación
Los huéspedes del hotel cómodo Ferienhotel Fuchs Söll, de 3 estrellas, pueden visitar el Hexen6er, situado a 2 km. Con una ubicación a unos 600 metros del telesilla Knolln, el bed and breakfast cuenta con 57 habitaciones, además de consigna de equipaje y un restaurante.
El centro de Söll está a 10 minutos a pie del hotel. El Hexenwasser se encuentra a una distancia de 2,1 km del Ferienhotel Fuchs en Söll. Puedes encontrar fácilmente el Agua de las Brujas a poco más de 10 minutos en coche de este alojamiento. La estación de teleférico Wieslift - Privatlift se encuentra cerca, a 400 metros.
Las habitaciones incluyen una cocina integrada, así como una tv de pantalla plana con canales vía satélite para tu comodidad. Las habitaciones tienen un suelo de parquet, además de suelos de parquet. Los dormitorios separado están equipados con un armario. Los baños privados tienen un inodoro separado y una ducha, junto con comodidades como secadores de pelo y toallas de baño. Disfruta de vistas a las montañas durante tu estancia en el Ferienhotel Fuchs Söll.
Cada día se sirve un desayuno delicioso en este hotel. Prueba las especialidades austríacas en el restaurante Franzlhof, que está en los alrededores de este establecimiento cómodo.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente disfruté de una semana en el Ferienhotel Fuchs, y tengo que decir que la experiencia fue memorable. Desde el momento de nuestra llegada, fuimos recibidos con una cálida bienvenida y un delicioso trago, un detalle que siempre aprecio. Las instalaciones del hotel son de primera, con un acceso fácil a la zona de esquí gracias al servicio de autobus que pasa cerca, y una sala de almacenamiento para esquís que facilita mucho la organización del equipo. El desayuno buffet, repleto de opciones tanto continentales como locales, nos preparó perfectamente para un día activo en las montañas. Las cenas, un placer para el paladar, ofrecían menús variados, donde cada plato estaba bien presentado y preparado con esmero, algo que valoro siendo chef. La sauna y el baño de vapor, también disponibles, fueron el toque perfecto para relajarse después de un largo día de esquí. Aunque el entorno es tranquilo e ideal para dormir con las ventanas abiertas, noté que las camas eran un poco demasiado suaves para mi gusto, aunque eso no opacó la calidad de la estancia. Sin duda, recomiendo el Ferienhotel Fuchs para aquellos que busquen no solo un buen alojamiento, sino también una experiencia culinaria y una calidez familiar que caracteriza la hospitalidad austriaca.